Gernika, la mejor peor película del festival

Veintiséis de abril  de 2016, doce horas y 13 minutos de la madrugada, Málaga, Teatro Cervantes, 19 Festival de Cine Español, pensamiento: ‘Gernika se merece otra película‘.

El aniversario de uno de los peores eventos de nuestra historia, el bombardeo a la población civil de Guernika en al año 1937 por la Legión Cóndor fascista alemana marcaba el contexto ideal para estreno del último largometraje de Koldo Serra. Sin entender muy bien por qué hemos tardado tanto tiempo en contar en el cine español con esta historia y agradeciendo al director el atrevimiento sentimos comunicar que ‘Gernika’, la película, merece un otra forma de ser contada.

Hablamos de una película que pretende hablar del horror de la guerra, de la importancia del control de la prensa, del fascismo y de la resistencia. Nos encontramos, sin embargo, con una historia de amor llena de tópicos, una trama facilona que atrae sólo cuando empiezan a caer las bombas y vemos sufrir a los figurantes. Gernika es sólo un escenario más y el contexto histórico una justificación para crear una química amorosa inexistente.

Si todo el mérito de esta cinta es ser la primera en hablar sobre Gernika sin ser acusada de guerracivilista le damos un diez. Y por si aún necesita justificarse, referenciamos a Picasso que viene a confirmar que sí, que las guerras son trágicas y tristes.

Lástima que pierdan la ocasión de recordar las palabras del poeta Miguel Hernández

Tristes guerras
si no es amor la empresa.
Tristes, tristes.

Tristes armas
si no son las palabras.
Tristes, tristes.

Tristes hombres
si no mueren de amores.
Tristes, tristes.

Poesía y arte a parte, la fórmula ‘amar en tiempos revueltos’ rompe cualquier posibilidad de salir del cine con un buen sabor de boca. Esta historia de amor consume la paciencia del espectador que desea fervientemente que lleguen los bombardeos cuanto antes por triste que parezca.

La trama

Una joven escritora frustrada trabaja como censora. María Valverde es Teresa, una mujer inconformista pero resignada que decide trabajar al servicio de la república porque así lo requiere su corazón.

Tenemos también al periodista Henry, James D’Arcy, el verdadero protagonista. Novelista de éxito que vive de las rentas con falsas crónicas sobre los acontecimientos bélicos y ha perdido esa autenticidad que deberá despertar su nuevo amor.

Teresa conoce a Henry y a dos periodistas más a los cuales acoge como amigos sin demasiadas preguntas. Henry se enamora de ella y viceversa.

Se pasean por País Vasco, se van a ver a sus padres, comen, ríen, bailan. Sufren los celos de un ex de Teresa que resulta ser su jefe y que les perseguirá toda la película bajo la amenaza previsible de traición – ésta es sin duda la trama más interesante dónde se vive la extorsión a uno de los persojanes y cómo la moralidad del mismo se quebranta.

Seguimos. Coquetean como Romeo y Julieta y hacen el amor como en Titanic, sólo que en esta ocasión es algo más que chirimiri lo que envuelve el beso que marcará el principio del fin. A todo esto, un pin del atleti se convierte en el símbolo más ñoño del vínculo emocional entre los protagonistas. Un pin en la solapa, sí, cual gorra de los Lakers.

Sintiendo mucho los spoilers lo mejor de todo son las escenas del bombardeo, que no llegan hasta después de una hora y cuarto de metraje, justificando sus casi 6 millones de dólares de presupuesto y salvando la ambientación, la fotografía, los efectos especiales y el atrezo con dignidad.

Como decía, Gernika se merece otra película, una que de verdad le dedique tiempo a contarnos cómo esta ciudad se había convertido en objetivo militar. Los antecendentes son importantes. Gernika no fue la primera ni la última ciudad en sufrir un ataque fascista contra civiles y, sin embargo, es ya un símbolo de nuestra historia.

Lo mejor, dentro de lo peor del Festival de Cine de Málaga 2016. A la espera de la respuesta del jurado.

 

Tags

Acerca de: Cinefílica

Imagen de perfil de Cinefílica

Acomodadora, a veces me como las palomitas que dejáis al pasar.

Te puede gustar...

Usamos cookies, no engordan, son sólo para mejora la experiencia de usuario. Si estás de acuerdo y te quedas navegando CIERRA ESTO
Si tienes dudas lee nuestra política o pregúntale al experto